jueves, 28 de febrero de 2008

a los niños del volcán

hijo me alegro de verte......donde estaba yo
como pude perderte...
malas decisiones me llevaron a estar ausente
creciste sin verme ...y ya no quieres conocerme..
los miedos los venciste solo sin mi ayuda
estas hecho y derecho... no me cabe duda
la verdad es dura
mides casi mi estatura
nos parecemos a pesar de mi edad madura
aunque no heredaste de mi mis bienes
si de mi genio, cosas de genes.
no culpo a tu madre por olvidarme
pero si por no enseñarte a perdonarme
eramos tan jovenes, tan inexperto, cierto
que jugabamos a ser adultos sin serlo...
quiero decirte que pudimos ser grandes amigos
pero solo somos 2 extraños, sigo.....

donde estas papa?? dime donde estas
desde noche tengo miedo
porque no vienes ya
porque no me puedes contar un cuento
para soñar y tomarme de la mano en esta oscuridad...
donde estas mama??? dime donde estas
desde dia tengo miedo
porque no vienes ya
porque no me puedes cantar una cancion para alegrar
enseñame el camino que debo tomar....

las calle y sus variantes
porque no viniste antes
yo no pude esperarte...
el tiempo paso, y el huacho crecio
mi madre nos enseño , sola se las arreglo
conmigo y mis hermanos, tomados de la mano
abrazados en la noche... para abrigarnos
la pubertad me trajo el relajo de la libertad
al carajo tu paternidad ese trabajo lo hizo mama
no puedo y no podre llamarte nunca padre...
no quiero ni siquiera saber quien es el culpable
ahora eres amable, pero donde estabas aquel dia
en la guarderia cuando entre con la policia...
son tantos en mi vida..
que jamos compartimos nada
ni un llamdo ni una carta
para decirme que no naci del aire ....
y que tenias una familia en alguna parte....


en el lugar de los padres
quien sabe, juzgar quien es el responsable
cuanto crecer privado po alguno...
educacdo por uno
y en algunos casos por ninguno....
asumo
mi situacion de crio
ser educacado por mi tio
luego por mi vieja, viejo, si, un lio...
por suerte he tenido buenos amigos
donde he vivido
recoorido la calle
sin un hogar constituido
ya que no lo tuve como hijo
pero si como papa
encontar una mama
y asi quizas romper el esquema de los demas
y perdurar en el tiempo con mi propia familia


esto va dedicado a quienes les ha faltado
un pedazo de vida,
un equuilibrio compensado...
con el cariño de una pareja, de un amigo
un poco de calor es este mundo frio...


donde estas papa???? donde estas mama???
desde noche tengo miedo
porque no vienes ya
a cantarme una cancion... salir de esta oscuridad

jueves, 14 de febrero de 2008

un ultimo regalo

La historia sitúa a el revolucionario Ernesto “Che” Guevara debajo de los tres palos.
Debe ser un error...... La perpetua boina quizás.....
Su enorme recorrido (Sur-Norte), carácter combativo hasta las últimas consecuencias y temible disparo de media distancia (AK-47) son indicios irrefutables de una prolífica carrera como volante por (de) Izquierda.
Cualquier equipo hubiera estado encantado de poder contar con él, a pesar de su propensión a buscar nuevos desafíos (Cuba, Angola, Bolivia) si juzgaba que sus ideales se veían remotamente comprometidos.
Lo imagino utilizando el 10. Para un guerrillero su imagen no es nada, el desconcierto del adversario lo es todo.

martes, 12 de febrero de 2008

Only a fool
like fools before me
i always think with my heart
only a fool
that same old story
seems i was born for the part
Its a lesson that iand've learn
tand a page i should have turned
i shouldnand't cry
but i do
like an ordinary fool
when her ordinary dreams fall through
How many times
have i mistaken
good looks and lies
for bad new
show many times
have i mistaken
love songs and laughs
for the blues
Its a lesson that iand've learn
tand a page i should have turned
i shouldnand't cry
but i do
like an ordinary fool
when her ordinary dreams fall through

jueves, 7 de febrero de 2008

Disculpen la volada pero a veces las cartas del mercurio me sacan de quicio

Los hechos son los siguientes:
el miércoles 30 de enero, el ex ministro de Pinochet Alfonso Márquez de la Plata escribió en la sección “Cartas al Director” de El Mercurio un encendido panegírico en defensa de Miguel Krassnoff Martchenko. Antes, el 17 de diciembre, Hermógenes Pérez de Arce también rompió lanzas en favor de este brigadier (r) del Ejército, que está condenado a purgar condenas judiciales que sobrepasan los cien años de prisión por su infatigable labor como represor de la dictadura.
Pérez de Arce lo hizo al presentar el libro “Miguel Krassnoff”, escrito por Gisela Silva Encina. Y en esa ocasión llamó al inspirador del texto “un Jean Valjean de nuestro tiempo”. Nada menos. Para qué andarnos con chicas; si vamos a comparar, comparemos con un personaje salido de la pluma de Víctor Hugo. Y digamos, de paso, que la obra de Silva hace recordar en ciertos pasajes a León Tolstoi (¿?), sobre todo cuando repasa la vida familiar de este bizarro cosaco que llegó a Chile debido a los avatares de la Guerra Fría y antes que ella, de la Revolución Rusa.
También pueden saber (si el ciberespacio aún la conserva en su amplio regazo, me da flojeritis buscarlo), que en la parte final de su patriótica alocución nuestro buen Hermógenes tiene la delicadeza de recordar que tan magnífica obra (el libro de Silva) ha sido posible dado que fue “acogida y editada por la Editorial Maye, de nuestro incansable y patriota amigo Alfonso Márquez de la Plata”. Y ahí uno puede entrar a atar lazos: primero, el libro; luego la carta al “decano” y posteriormente sentarse a esperar que algún “humanoide” pique para reivindicar, por la vía de la polémica, a este pobre Cristo que ha sido víctima de una “injusticia tremenda”.


Márquez de la Plata, hombre de espesas cejas, como los villanos de las películas del cine mudo, que al parecer le dificultan una correcta visión del devenir histórico, se pregunta al inicio de su misiva: “

¿Qué puede haber realizado este oficial para recibir un castigo tan severo, a pesar de su brillante hoja de servicios que incluye la medalla al valor, distinción que sólo se otorga en casos excepciones?”
Y su respuesta es que la detección y posterior muerte de Miguel Enríquez, el líder del MIR abatido en combate en una casa de San Miguel en octubre de 1975, fue lo que lo condujo a su actual sitial, entre los parias de la DINA. Aquellos que de héroes pasaron a ser proscritos y olvidados reos de Punta Peuco o el Penal Cordillera. E insiste en la peregrina idea (repetida con entusiasmo por Hermógenes) de que Krassnoff fue condenado por jueces malévolos por secuestrar a personas que en realidad están muertas. O incluso, en uno de los tantos casos que se le endilgan, que se asilaron en México. Como quien dice, un perseguido “preso político” de la democracia. Un abnegado servidor público al que hoy la patria no le reconoce sus innumerables méritos y desvelos en el marco de un accionar que es el que echó las bases de la paz social de la que hoy disfrutamos.

Erika Hennings, que estuvo en calidad de detenida-desaparecida en Londres 38 pero consiguió sobrevivir, aunque perdió a su marido Alfonso Chanfreau, en ese trance, lee esta carta y, por supuesto, se indigna. Le cuenta a sus cercanos que ha sentido “rabia e impotencia en el lado izquierdo de mi espalda y pecho”, al entregarse a la lectura de la epístola de Márquez. Y se pregunta cómo es posible que haya algunos que todavía le presten tribuna a los defensores de criminales.
Nada de que extrañarse, Erika. Estamos en un país donde reina un estricto Estado de Derecho. Así lo estipula la sana doctrina imperante. Pues ya se sabe que jurídicamente no es lo mismo haber participado en la ejecución de prisioneros desarmados, con lujo y derroche de saña -la que incluyó heridas con corvos, además de balazos-, que haber contribuido sólo a su traslado.
Por más que haya profetas del odio y la venganza que sostengan que da lo mismo qué parte del engranaje uno ocupaba dentro de la abominable máquina del crimen que operaba bajo el amparo del Estado.



En fin.



En todo caso, para retomar el análisis de este nuevo aporte a la literatura testimonial chilena que nos ha entregado la señora o señorita Gisela Silva, quisiera recordarle al ínclito Hermógenes que olvidó a otro autor (aunque, en rigor, también lo menciona, pues el hombre no ahorró municiones en defensa de este Dreyfus moderno...) con el cual Krassnoff y los hechos que rodean su vida sin duda harían buenas migas. Me refiero a Fedor Dostoievski, que estuvo a punto de ser colgado por participar en una conjura contra el zar, y escribió la célebre “Crimen y castigo”. Qué mejor título para resumir en pocas líneas la existencia de Krassnoff Martchenko. “Su abuelo combatió contra la revolución bolchevique como comandante en jefe de los cosacos, y en la Segunda Guerra Mundial luchó (con el padre del oficial chileno y un tío) contra los comunistas con el apoyo del Ejército alemán en la operación Barbarroja”. La descripción es del diario El Mercurio, junio de 2003, que entrevistó al “Jean Valjean ruso” para conocer “su verdad” respecto a los delitos de los que se le acusaba. Posteriormente, tras el triunfo aliado y la caída de Hitler, su abuelo, su padre y su tío, que estaban establecidos en Austria, fueron entregados por los británicos a los soviéticos. Los que presumiblemente los ejecutaron por colaboración con el enemigo en 1947, luego de haber pasado por la Lubianka, el cuartel general de la KGB (Mayores datos pueden encontrarse en “La venganza es mía: Una familia cosaca y las catástrofes políticas del siglo XX”, de Friedrich Heller y Claudio Velasco, libro disponible en internet). Los cosacos, por si alguien lo ignora, son una cultura de un profundo sesgo rural y tradicionalista asentada en las orillas del río Don. Un cosaco, pero de izquierda (que también los hubo) Mijail Shólojov, escribió “El Don Apacible”, una magnífica novela que le valió, entre otros textos de su creación, el Premio Nobel de Literatura. En este libro, que acabo de leer hace poco tiempo, aparece el general Krasnov (así escribe su apellido el traductor Laín Entralgo), atamán de los cosacos del Don y líder del movimiento contrarrevolucionario blanco que, con el gentil auspicio del Occidente civilizado, quiso ahogar a la Revolución de Octubre en su propia cuna. Cito un párrafo elegido al azar de esta gruesa novela (más de mil 700 páginas en delgado papel biblia :s ) donde unos cosacos que se han rebelado contra el poder de los Soviets hablan de Piotr Nikolaievich Krasnov, hijo y nieto de generales (Y no hace falta agregar ningún otro comentario):
-¿Quién es ese Krasnov? -¡Acaso no lo saben? ¡No les da vergüenza preguntarlo, señores? Es un general famoso, mandó el Tercer Cuerpo de Caballería, muy inteligente, caballero de San Jorge. ¡Un militar de mucho talento! (...)
-¡Pues yo les digo que nosotros conocemos muy bien su talento! ¡Es un general que no sirve para nada! ¡En la guerra contra los alemanes demostró su incapacidad! (...) -
¡Cómo puede hablar así del general Krasnov si no lo conoce! (...)
-Yo hablo así, señoría, porque serví a su mando... En el frente austríaco llevó a nuestro regimiento al ataque contra las alambradas enemigas. Por eso creemos que no sirve para nada...
sin comentarios....
Telon

futbol y cerebro

Todos pueden y deben hacer todo
Defensores que atacan, delanteros que relevan, volantes goleadores.
La falta de posiciones fijas como sistema, en el cual la pelota y los espacios dictan la ubicación.
El pase derrota al traslado.
¿Para qué correr con el balón si este viaja más rápido y no se cansa?
El cuerpo y la mente trabajando al unísono.

Concepto: Fútbol Total.

Cualidades indispensables: calidad técnica, adaptabilidad y una suprema velocidad mental.

domingo, 3 de febrero de 2008

Buen Viaje Volodia!!!

La modernidad ilustrada produjo en tierras americanas la conjunción del político y del escritor. Uno de los últimos representantes de esta estirpe de “políticos letrados” ha sido Volodia.

Desde temprano, su espíritu moderno le hizo bascular entre la pasión de las luchas populares y aquella sutil vocación poética. Para un muchacho del siglo XX no podría haber sido de otro modo.

El siglo XX puede ser caracterizado como el siglo de las revoluciones en todos los planos de la cultura y la política. Así, junto al estallido de la Revolución Rusa que dio origen a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, no podemos olvidar la Revolución de las Vanguardias que conmovieron hasta sus cimientos la cultura burguesa decimonónica. Un ser atento y sensible a su época, como fue Volodia, se vio inmerso en este siglo de grandes logros y grandes horrores.

Si bien su ideario comunista se inscribió en los universales del siglo XX, no es menos cierto que su figura protagonizó la historia de Chile a lo largo del siglo. Dos veces hubo de vivir los rigores del exilio, conociendo de cerca los dolores de su pueblo. Abrazó tempranamente la causa de las luchas democráticas y populares, lo hizo desde una estricta militancia que, no obstante, no alcanza a opacar un cierto humanismo radical que se trasluce en sus escritos.

Con Volodia se apaga uno de los últimos representantes de aquella radiante “ciudad letrada” en que la utopía era todavía concebible. Puesto en perspectiva, y más allá de cualquier discrepancia ideológica o políticas nadie puede desconocer al intelectual, al escritor y al humanista profundo que luchó con pasión por aquello que creyó justo.

Con Volodia se extingue una raza de hombres públicos e intelectuales que dieron vida al quehacer nacional. Siglo XX, mítico siglo en que todo parecía de verdad.

En nuestra época indigente, ayuna de grandes ideales y carente de pasiones exaltadas, la figura de Volodia es la de aquellos gigantes de otro tiempo, cuando era posible apostar la vida por un ideal político o por un surrealista amor loco. Volodia: el muchacho del siglo XX.
Telón